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FONDOCYT en República Dominicana: inversión en investigación sin impacto productivo real

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En República Dominicana estamos invirtiendo en investigación… pero no necesariamente en desarrollo. Una de las debilidades más persistentes de nuestro modelo educativo y económico es la escasa conexión entre investigación, innovación y aplicación práctica. Generamos conocimiento, sí, pero con demasiada frecuencia ese conocimiento no se traduce en productividad, empleo ni mejoras concretas en la vida de la gente. En ese contexto, el Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCYT) representa uno de los instrumentos más importantes —y a la vez más subutilizados— del Estado dominicano. Creado por la Ley 139-01 y en operación desde 2005, es el principal mecanismo del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) para financiar proyectos de investigación científica y tecnológica. Los números reflejan un esfuerzo relevante. Entre 2020 y 2025, el Estado ha invertido más de RD$2,565 millones, financiando alrededor de 376 proyectos. Para la con...

Crisis del petróleo en RD: ¿Por qué el pueblo siempre paga los errores de planificación?

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Tras décadas inmerso en la realidad dominicana —donde he visto pasar gobiernos que prometen cambio y terminan repitiendo viejos vicios—, me pregunto una vez más: ¿cuándo dejaremos de cargar los errores de planificación sobre los hombros del pueblo? El mensaje del presidente Abinader del 22 de marzo, alertando sobre presiones en tarifas eléctricas, transporte y alimentos por el conflicto en Irán y el alza del petróleo, es realista en su diagnóstico externo: RD es 100% importadora de combustibles, vulnerable a shocks globales como el bloqueo del Estrecho de Ormuz y precios disparados (de ~65 USD presupuestados a más de 100 USD por barril). Nadie puede negar que esto genera un costo fiscal enorme, con subsidios que ya suman miles de millones y que el Gobierno asume en gran parte. Pero el problema no es solo el choque de hoy; es el patrón histórico. Este gobierno se presentó como la alternativa a la corrupción y la improvisación, como un modelo de planificación eficiente. Sin embargo, h...

¿Protección o sobrecarga? Cuando la escuela empieza a robar la infancia

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En nombre de proteger a nuestros niños, podríamos estar tomando decisiones que terminan perjudicándolos. Tras décadas observando la realidad escolar dominicana —aulas saturadas, estudiantes exhaustos y reformas que prometen mucho más de lo que cumplen— surge una pregunta inevitable: ¿estamos cuidando la infancia o simplemente administrando su tiempo dentro de la escuela? Es innegable que medidas como el transporte escolar o la jornada extendida parten de una intención legítima: proteger a los estudiantes, alejarlos de entornos de riesgo y ofrecerles mayores oportunidades de aprendizaje. Nadie discute ese objetivo. El problema es cómo lo estamos haciendo. La reciente disposición que obliga a abrir las escuelas desde las 6:30 a.m. para recibir estudiantes del transporte escolar responde a una preocupación válida: evitar que los niños esperen en la calle. Pero, al igual que ocurrió con la jornada escolar extendida, volvemos a caer en el mismo error: no resolvemos el problema en su orig...

Dos visiones sobre el futuro educativo: especialización estratégica vs. integración romántica. Reflexiones desde el aula

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La educación dominicana no está fallando por falta de ideas ni por ausencia de reformas. Está fallando porque seguimos evitando el problema central: la calidad de quienes enseñan. En las páginas de opinión del Listín Diario de hoy, 20 de marzo de 2026, coinciden dos textos que invitan a pensar en el rumbo de nuestra educación: “Ciencia y tecnología: una responsabilidad de nación”, de la maestra Ligia Amada Melo de Cardona, y “ Educar para el siglo XXI” , del ministro Rafael Santos Badía del Mescyt. Primero, un reconocimiento merecido a la maestra Ligia. Su artículo llega desde la especialidad profunda: décadas de experiencia en educación superior, gestión ministerial en el sector y una visión estratégica que coloca la ciencia y la tecnología como condición indispensable para un desarrollo auténtico, equitativo y soberano. No se trata de retórica; es un llamado maduro a fortalecer la superior como motor de transformación social, con énfasis en retención de talento, articulación univ...

Celulares en las aulas: el problema no es el celular

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A lo largo de mi trayectoria facilitando aprendizajes, recorriendo la geografía escolar dominicana y observando cómo se mueve la vida escolar, uno aprende a distinguir entre lo que realmente importa y lo que se presenta como “urgente” para llenar titulares y aparentar acción. Hoy el Ministerio de Educación anuncia con bombos y platillos la necesidad de regular el uso de celulares en las escuelas. Se habla de protocolos, socializaciones ante el Consejo Nacional de Educación, posibles consultas amplias o incluso foros nacionales. Todo envuelto en el discurso de “ mejorar la atención ”, “combatir distracciones” y “proteger el aprendizaje”. Suena bien en la superficie. Pero, ¿de verdad es esto una urgencia que no puede esperar? ¿O es simplemente otra cortina de humo? En un sistema educativo donde ya controlamos casi todo en la vida del estudiante , esta “nueva urgencia” resulta casi irónica. Les regulamos la ropa: uniforme obligatorio, colores específicos, tipo de pantalón o falda, calz...

¿Universidades salvadoras o parte del problema? El mito de la "excelencia" superior en la cadena rota de la educación dominicana.

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¿Universidades como salvadoras? Primero, que arreglen su propia casa Después de más de 25 años facilitando aprendizajes en aulas dominicanas, he visto pasar "revoluciones educativas" como modas pasajeras. Hoy, el Mescyt presenta una propuesta de transformación del sistema, con rectores de IES respaldándola en fotos oficiales. Suena bonito: articulación desde preescolar hasta doctorado, competencias clave como comprensión lectora y pensamiento crítico, visión para duplicar la economía al 2036. Pero, ¿es real o más retórica? Los datos internacionales no mienten. En PISA 2022 (últimos disponibles), nuestros estudiantes de 15 años obtuvieron alrededor de 339 en Matemáticas, 351 en Lectura y 360 en Ciencias: rezago de 4-5 años respecto a promedios OCDE, fondo de la tabla latinoamericana. ¿Y las universidades? En QS Latin America & Caribbean 2026, PUCMM lidera en rango 151-160, INTEC 191-200, UNIBE y UNPHU 201-250, UASD 351-400 y el resto peor. Ninguna entra consistentement...

¿Otra revolución educativa? Por qué la República Dominicana no necesita más podios, sino más paciencia.

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Por Felipe Ventura “ Solo la educación salva a los pueblos ”, dijo Eugenio María de Hostos. Esa máxima sigue siendo cierta, pero en República Dominicana hemos convertido la educación en un escenario de cambios perpetuos que, lejos de salvarnos, nos mantienen en un estado de confusión permanente. Llamar “ revolución educativa ” a cada nuevo plan, pacto o reforma ya suena anacrónico y vacío. Desde los años 90 hemos vivido al menos cinco “revoluciones” anunciadas como históricas: el Pacto Educativo de 1990, la Ley 66-97 como gran transformación normativa, el 4% del PIB como revolución presupuestaria, el Modelo Educación para Vivir Mejor en 2021 y ahora el Horizonte 2034 con su propuesta de reforma curricular y legislativa integral (2026). Cada una llega con fanfarria, discursos grandilocuentes y la promesa de ser “la definitiva” . Y cada una se diluye antes de que podamos medir resultados reales. El problema no es reformar. Los sistemas educativos necesitan ajustes constantes. El problem...