Por Felipe Ventura Después de leer los artículos anteriores de esta serie, alguien podría concluir que debemos elegir entre Vygotsky y la educación basada en competencias. Como si ambas perspectivas fueran incompatibles. Como si recuperar a Vygotsky implicara abandonar las competencias. Como si una representara el pasado y la otra el futuro. No comparto esa visión. Pero tampoco creo que todas las áreas del conocimiento deban ser comprendidas exclusivamente desde el paradigma de las competencias. Y quizás ahí se encuentra una discusión que la educación contemporánea necesita afrontar con mayor honestidad. Las competencias resolvieron un problema real La educación basada en competencias no surgió por casualidad. Apareció para responder a necesidades concretas de una sociedad que exigía personas capaces de hacer algo con lo que sabían. La pregunta dejó de ser únicamente: ¿Qué sabe una persona? Para transformarse en: ¿Qué es capaz de hacer con aquello que sabe? Este cambio fue particula...
Por Felipe Ventura Cuando se habla de educación basada en competencias, es frecuente encontrar dos posiciones extremas. Para algunos, representa la gran modernización de la educación. Para otros, es responsable de muchos de los problemas actuales del sistema educativo. Probablemente ambas visiones son simplificaciones. La educación basada en competencias no surgió por capricho, ni fue una moda académica pasajera. Tampoco nació para desplazar las grandes teorías del aprendizaje desarrolladas durante el siglo XX. Surgió como respuesta a profundas transformaciones económicas, tecnológicas y sociales que obligaron a replantear las preguntas tradicionales sobre qué significa educar. Comprender cómo apareció este enfoque es fundamental para entender muchos de los debates educativos actuales. Un mundo que estaba cambiando A finales del siglo XX, el mundo comenzó a experimentar cambios acelerados. La globalización transformó las economías, los avances tecnológicos modificaron los sistemas p...