Por Felipe Ventura En las conversaciones recientes con maestros y directivos durante el proceso de Evaluación de Desempeño Docente (EDD), una realidad aparece una y otra vez con preocupante claridad: Para muchos docentes, la evaluación se ha reducido principalmente a la posibilidad de recibir unos pesos adicionales en el salario. La atención se concentra en: Preparar una buena planificación, Organizar una “clase modelo”, Lograr un buen desempeño el día de la observación. Mientras tanto, quedan relegados aspectos mucho más importantes: El prestigio profesional, El crecimiento pedagógico, El esfuerzo sostenido durante todo el año, La mejora continua de la práctica docente. Y ahí es donde aparece uno de los principales problemas del modelo actual: la evaluación termina convirtiéndose en un evento… en lugar de ser un proceso. El peligro de las evaluaciones “momentáneas” Una buena evaluación docente no debería depender excesivamente de: Una visita puntual, Una clase cuidadosamente prepar...
Por Felipe Ventura Ricardo Arjona lo resumió hace años en una frase que hoy parece describir perfectamente el debate educativo dominicano: “Si hay un culpable aquí… fuiste tú.” Las recientes declaraciones de la Primera Dama, Raquel Arbaje, responsabilizando a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) de ralentizar los procesos de transformación educativa, han vuelto a encender una discusión que el país arrastra desde hace décadas. Y aunque sería irresponsable negar que existen problemas reales dentro del sistema sindical educativo —incluyendo politización, resistencia al cambio y conflictos recurrentes—, también sería simplista convertir a la ADP en el único gran obstáculo de la educación dominicana. Porque la realidad es mucho más compleja. El problema no comenzó con la ADP Cada vez que el sistema educativo entra en crisis, reaparece la tentación de buscar un culpable visible: El sindicato, Los maestros, El currículo, Los directores, Incluso las familias. Pero rara vez se discut...