Por Felipe Ventura Durante décadas, el sistema educativo dominicano ha concentrado enormes esfuerzos en enseñar contenidos: Fórmulas, Fechas, Conceptos, Procedimientos Y teorías. Sin embargo, ha dejado en segundo plano una competencia que hoy puede marcar la diferencia entre el éxito y el estancamiento profesional: La capacidad de comunicar ideas con claridad y confianza. Porque en un mundo donde la atención se ha convertido en una de las monedas más valiosas, quien no sabe expresarse queda automáticamente en desventaja. Y esa realidad ya no afecta solamente a políticos, profesores o vendedores. Hoy impacta prácticamente todas las profesiones. El nuevo mercado laboral ya no premia solo el conocimiento Hace treinta años, una persona podía desarrollar una carrera relativamente exitosa aun teniendo grandes limitaciones para hablar en público. Hoy eso es cada vez más difícil. Un ingeniero necesita presentar proyectos. Un médico debe transmitir confianza. Un técnico tiene que explicar pr...
Por Felipe Ventura En las conversaciones recientes con maestros y directivos durante el proceso de Evaluación de Desempeño Docente (EDD), una realidad aparece una y otra vez con preocupante claridad: Para muchos docentes, la evaluación se ha reducido principalmente a la posibilidad de recibir unos pesos adicionales en el salario. La atención se concentra en: Preparar una buena planificación, Organizar una “clase modelo”, Lograr un buen desempeño el día de la observación. Mientras tanto, quedan relegados aspectos mucho más importantes: El prestigio profesional, El crecimiento pedagógico, El esfuerzo sostenido durante todo el año, La mejora continua de la práctica docente. Y ahí es donde aparece uno de los principales problemas del modelo actual: la evaluación termina convirtiéndose en un evento… en lugar de ser un proceso. El peligro de las evaluaciones “momentáneas” Una buena evaluación docente no debería depender excesivamente de: Una visita puntual, Una clase cuidadosamente prepar...