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Formación técnica en América Latina: entre el rezago y la “futurología”

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En América Latina, la formación técnico-profesional enfrenta un problema estructural que rara vez se aborda con claridad: no solo llega tarde a los cambios tecnológicos… en muchos casos también llega antes de tiempo. Este doble desfase —rezago por un lado y adelantamiento por otro— está debilitando la capacidad de nuestros sistemas formativos para responder de manera efectiva a las necesidades reales del aparato productivo. Y lo más preocupante es que ambos errores tienen el mismo origen: la desconexión entre la formación y la realidad de las empresas. Por un lado, encontramos el caso más conocido: el rezago. En países como Honduras, sectores industriales clave reportan que los egresados llegan con conocimientos desactualizados, formados en equipos que ya no se utilizan en las plantas productivas. Incluso, existen áreas críticas donde simplemente no hay programas de formación disponibles, a pesar de su importancia estratégica. En Brasil, la situación no es muy distinta. Más del 60% ...

Formación técnico-profesional: la lección de Alemania que República Dominicana aún no ha entendido

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En el debate sobre el futuro de la formación técnico-profesional en República Dominicana , se repite con frecuencia una idea: hay que adelantarse a los cambios, formar para la Industria 4.0 y preparar desde ahora a los trabajadores del mañana. La intención es correcta. Pero el enfoque, muchas veces, no lo es. El riesgo de intentar formar para un futuro que aún no existe en la realidad productiva es claro: se termina creando una brecha entre lo que se enseña y lo que realmente demandan las empresas. Y esa brecha no solo reduce la efectividad de la formación. También implica un uso ineficiente de recursos, tiempo y capacidades institucionales. Aquí es donde conviene mirar experiencias que han logrado evitar ese problema. No para copiarlas, sino para entender la lógica que las sostiene. El caso de Alemania es particularmente revelador. A diferencia de muchos países que han abordado la Industria 4.0 como una tendencia que debe ser incorporada rápidamente en la formación, Alemania la des...

INFOTEP y la ilusión 4.0: cuando la formación se adelanta a la realidad productiva

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En los últimos años se ha instalado con fuerza una idea: que la Revolución 4.0 ya está transformando de manera acelerada el aparato productivo dominicano y que, en consecuencia, la formación técnico-profesional debe reinventarse de inmediato para responder a ese nuevo escenario. La intención es correcta. El problema es que la realidad no ha evolucionado al mismo ritmo. Tras la pandemia, el INFOTEP impulsó una transformación significativa en sus procesos formativos. Se rediseñaron programas, metodologías y contenidos bajo la premisa de que el mundo del trabajo había cambiado radicalmente y que la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial estaban a las puertas de una adopción masiva en el país. Fue una apuesta ambiciosa. Pero hoy, varios años después, conviene hacer una evaluación serena. La mayoría de las empresas dominicanas continúa operando con niveles tecnológicos muy similares a los de antes de la pandemia. La transformación productiva no ha sido tan rápida...

FONDOCYT en República Dominicana: inversión en investigación sin impacto productivo real

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En República Dominicana estamos invirtiendo en investigación… pero no necesariamente en desarrollo. Una de las debilidades más persistentes de nuestro modelo educativo y económico es la escasa conexión entre investigación, innovación y aplicación práctica. Generamos conocimiento, sí, pero con demasiada frecuencia ese conocimiento no se traduce en productividad, empleo ni mejoras concretas en la vida de la gente. En ese contexto, el Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCYT) representa uno de los instrumentos más importantes —y a la vez más subutilizados— del Estado dominicano. Creado por la Ley 139-01 y en operación desde 2005, es el principal mecanismo del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) para financiar proyectos de investigación científica y tecnológica. Los números reflejan un esfuerzo relevante. Entre 2020 y 2025, el Estado ha invertido más de RD$2,565 millones, financiando alrededor de 376 proyectos. Para la con...

Crisis del petróleo en RD: ¿Por qué el pueblo siempre paga los errores de planificación?

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Tras décadas inmerso en la realidad dominicana —donde he visto pasar gobiernos que prometen cambio y terminan repitiendo viejos vicios—, me pregunto una vez más: ¿cuándo dejaremos de cargar los errores de planificación sobre los hombros del pueblo? El mensaje del presidente Abinader del 22 de marzo, alertando sobre presiones en tarifas eléctricas, transporte y alimentos por el conflicto en Irán y el alza del petróleo, es realista en su diagnóstico externo: RD es 100% importadora de combustibles, vulnerable a shocks globales como el bloqueo del Estrecho de Ormuz y precios disparados (de ~65 USD presupuestados a más de 100 USD por barril). Nadie puede negar que esto genera un costo fiscal enorme, con subsidios que ya suman miles de millones y que el Gobierno asume en gran parte. Pero el problema no es solo el choque de hoy; es el patrón histórico. Este gobierno se presentó como la alternativa a la corrupción y la improvisación, como un modelo de planificación eficiente. Sin embargo, h...

¿Protección o sobrecarga? Cuando la escuela empieza a robar la infancia

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En nombre de proteger a nuestros niños, podríamos estar tomando decisiones que terminan perjudicándolos. Tras décadas observando la realidad escolar dominicana —aulas saturadas, estudiantes exhaustos y reformas que prometen mucho más de lo que cumplen— surge una pregunta inevitable: ¿estamos cuidando la infancia o simplemente administrando su tiempo dentro de la escuela? Es innegable que medidas como el transporte escolar o la jornada extendida parten de una intención legítima: proteger a los estudiantes, alejarlos de entornos de riesgo y ofrecerles mayores oportunidades de aprendizaje. Nadie discute ese objetivo. El problema es cómo lo estamos haciendo. La reciente disposición que obliga a abrir las escuelas desde las 6:30 a.m. para recibir estudiantes del transporte escolar responde a una preocupación válida: evitar que los niños esperen en la calle. Pero, al igual que ocurrió con la jornada escolar extendida, volvemos a caer en el mismo error: no resolvemos el problema en su orig...