La protección de la salud y los derechos humanos deben ir de la mano en la búsqueda de soluciones globales. En medio de la lucha continua contra la pandemia de COVID-19, se han iniciado negociaciones para establecer un tratado mundial que pueda prevenir y abordar futuras crisis de salud. Sin embargo, a medida que avanzan las conversaciones, surgen preocupaciones sobre la viabilidad y efectividad de dicho tratado. La propuesta inicial del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, fue recibida con esperanza en los momentos más difíciles de la pandemia. El objetivo era establecer un conjunto de reglas y directrices para guiar a los países en la preparación y respuesta ante futuras pandemias. Sin embargo, con solo 12 meses para llegar a un acuerdo y los países divididos en temas clave, el tratado parece enfrentar obstáculos significativos. Una de las principales preocupaciones radica en la falta de consenso en torno a los derechos de propiedad intelectual y las reglas de interc...