Por Rebecca Alber Muchos de nosotros lo hemos hecho. Después de perder la paciencia, nos hemos vuelto un poco ágiles con una sala llena de estudiantes o elevamos nuestras voces un nivel o dos más alto de lo que deberíamos tener. Sucede. Cuanto más tiempo enseñe, más probable es que se vuelva una incidencia (o dos). Receptivo, no reactivo Una vez que un docente lo pierde con una clase o un alumno, toma un tiempo reconstruir esa sensación de seguridad y confianza dentro de esas cuatro paredes, por lo que es aconsejable evitar dirigirse en esa dirección desde el principio. Si usted es un maestro nuevo, es importante desarrollar buenos hábitos rutinariamente utilizando un nivel de voz apropiado y calmado con sus alumnos. (Todos hemos escuchado al maestro explosivo al otro lado del pasillo en otro salón de clases. No es bonito, y está lejos de ser propicio para el aprendizaje). Cuando te sientes nervioso, aquí hay algunas maneras de ser receptivo en lugar de react...
Análisis sobre educación, formación técnico-profesional, pedagogía, currículo, políticas educativas y desarrollo docente en República Dominicana.